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El jardín quemado

Author: Juan Mayorga
Language: Spanish
ISBN: 84-95683-00-8
Price: 2,00 €
File size: (Mayo_Jard_Comp.pdf) 347 Kb.

(8 hombres)
Doce hombres son ingresados en un manicomio durante una guerra civil. ¿Por qué? ¿Para salvarlos de la muerte? ¿Para darles un castigo peor que la muerte?
Excerpt

Untitled

 

 

Hombre Estatua

Benet

Garay

Don Oswaldo

Calatrava

Pepe

Néstor

Cal

Internos

Hombres de bata blanca

 

 

En España, a finales de los años setenta.

 

 

 

PRÓLOGO

 

 

 

           (Medianoche en el puerto. El joven Benet observa el reflejo de la luna en el agua).

 

ESTATUA  Es nuevo en la isla.

 

           (Como se creía solo, a Benet casi le asusta la voz del hombre Estatua. La estatua representa a un hombre a punto de lanzarse al mar).

 

No es de la isla. Conozco a todos los isleños. Todos pasan tarde o temprano por delante de mi pedestal, les divierte contemplar al monstruo.

 

           (Con ademanes de anciano, el hombre Estatua baja del pedestal).

 

No tenga miedo de mi cicatriz.

BENET  No veo ninguna cicatriz.

ESTATUA  ¿Bromea?

 

           (Señala su propia cara, cerca del labio. Benet niega ver cicatriz alguna. El hombre se acerca al agua y señala en ella el reflejo de su propio rostro).

 

¿La ve ahora?

BENET  Apenas se percibe, es muy pequeña.

ESTATUA  No intente darme consuelo. El que la hizo, consiguió lo que se proponía. (Se mira en las aguas). Si no fuera por estas aguas, pensaría que no pasa el tiempo. (Se palpa las arrugas).  Pero el tiempo pasa. (Su mirada se vuelve hacia la cima de la colina).  Muy pronto cumple años el doctor Garay. ¿Querrá transmitirle mi felicitación?

BENET  ¿Conoce a Garay?

ESTATUA  Él me dijo: «Ni una hora podrás vivir fuera de San Miguel». Pero ya lo ve, no necesito a Garay. (Muestra la gorra llena de dinero que tenía al pie del pedestal). Jamás volveré a San Miguel. (Mira el reflejo de su cicatriz en el agua). Pensé que, con los años, perdería profundidad, que se escondería entre las arrugas. Pero no hay otra verdad que la de las aguas del puerto. Estas aguas no engañan: la cicatriz es más fuerte cada día.

BENET  No es fea. Le hace parecer risueño.

ESTATUA  Mi sonrisa da miedo a la gente.

 

           (La Estatua camina hacia el pedestal).

 

BENET  ¿Vivió usted mucho tiempo en San Miguel?

ESTATUA  ¿Mucho tiempo? Es curioso que me haga esa pregunta precisamente hoy: he soñado que metían toda la ceniza del jardín en un reloj de arena. (Sube fatigosamente al pedestal). No entre con Garay en el jardín.

BENET  ¿Estuvo en San Miguel durante la guerra?

 

           (Pero el viejo ya ha recuperado su postura de estatua que mira hacia el mar).

 

¿Cómo se llama? ¿Por qué no charlamos un rato?

 

(La Estatua no reacciona. Silencio).

 

Si le invito a una cena caliente, ¿me hablará de aquellos tiempos en San Miguel?

 

(La Estatua no reacciona. Silencio).

 

Baje de ahí, no pensará pasar la noche ahí arriba. Debería moverse, empieza a hacer frío.

 

(La Estatua no reacciona. Silencio).

 

Nadie lo está mirando, no tiene sentido hacer la estatua si nadie lo mira a uno.

 

           (Cuando se convence de que es inútil hablar a la Estatua, Benet se aleja, un poco asustado, sin dejar de mirarla. Se vuelve por última vez hacia ella).

 

Mañana volveré.

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